POESÍA Y DEPORTE
Es de justicia felicitar por partida
doble a Pilar Quirosa-Cheyrouze. En primer lugar por ser una de las
poetas más significativas del panorama literario almeriense, y por
ende, andaluz, hecho que podemos comprobar si nos acercamos a su
obra, y concretamente a su último poemario, “Valle
de Lanz”, del que me
ocuparé con más detalle en “Salón de Lectura”. Y en segundo
lugar por ser la coordinadora del Aula de Literatura del Ayuntamiento
de Roquetas. El último cuaderno publicado, número 33, ha
correspondido al poeta malagueño José Sarria, con quien compartimos
el pasado viernes poesía y amistad en el Castillo de Santa Ana, como
viene siendo habitual. Al mismo tiempo, en la librería Metáfora se
presentaba el poemario “Pequeños desnudos” de Aníbal García y
en la Biblioteca Villaespesa de Almería el libro “Eros
en el espejo”, de los
poetas Antonio Carbonell y Pepe Criado. Es increíble con tantos
viernes del calendario que coincidieran nada más y nada menos que
tres actos poéticos. Pero, como suele decirse, “más vale que
sobre que no que falte”. ¡Verlo para creerlo! Pero puedo
asegurarles que estuve en los tres. Además, otro evento fue el
centro de atención en Roquetas esa misma noche, la XIV Gala del
Deporte, y como es de esperar a él asistieron lo más selecto de la
sociedad roquetera: periodistas, reporteros, políticos y
representantes de los clubes deportivos, amigos, allegados, etc.,
etc., que tuvo lugar, como no podía ser de otra forma, en el costoso
Teatro Auditorio. Para la cita deportivo-social no escasearon
recursos (cañones de luz a las puertas de Auditorio),
infraestructura organizativa y de gestión (invitaciones, personal,
azafatas, etc.), espacio escénico, catering y otras cuestiones no
menores que se llevan a cabo para esta clase de ceremonias.
Examinados por separado los actos descritos ni que decir tiene que la
atención mediática favorece al último, de más vistosidad y boato,
tal y como nos tiene acostumbrado su alcalde, Gabriel Amat. La poesía
no vende, si acaso una simple fotografía de la concejal de cultura
con el poeta invitado porque ha de asistir a la citada gala, mucho
más importante y trascendental que una aburrida lectura poética.
Pero, para más inri, y lo que asombra de esta cuestión es que el
concejal de deportes, en un tono triunfalista, y diría que
narcisista también, afirma: «Ha sido un año magnífico en cuanto a
éxitos deportivos, gracias a los cuales se ratifica uno de nuestros
lemas principales: Roquetas de Mar, ciudad del deporte base». Por
supuesto que sí, Sr. Rubí, deporte base a costa de las familias que
tienen que pagar cientos de euros al año para que sus hijos lo
practiquen.